ENFERMEDAD
DE CREUTZFELDT JAKOB
Sinónimos:Jakob Creutzfeld, Enfermedad de Jakob, Enfermedad
deEncefalopatía Espongiforme Subaguda,Vacas Locas, Enfermedad
de lasVacas Locas, Mal de las vacas locas.
Descripción:
La enfermedad
de Creutzfeldt Jakob, descrita por primera vez en el año
1920, pertenece a una familia de enfermedades de los seres humanos
y animales conocidas como encefalopatías espongiformes
transmisibles.
El término espongiformes se refiere al aspecto característico
de los cerebros infectados, que se llenan de orificios o agujeros
hasta que se asemejan a esponjas bajo un microscopio.
La enfermedad de Creutzfeldt Jakob es la más común
de las encefalopatías espongiformes transmisibles humanas
conocidas, entre las que figuran el Kuru, identificado en
personas de una tribu aislada de Papua Nueva Guinea y ya casi
ha desaparecido, el Insomnio familiar fatal y la enfermedad
de Gerstmann Straussler Scheinker, estas dos últimas
son enfermedades hereditarias sumamente raras, que se encuentran
sólo en unas cuantas familias de todo el mundo.
Ahora un poquito de zoología:
Existen encefalopatías espongiformes transmisibles en
tipos específicos de animales, como son la encefalopatía
espongiforme bovina, que se encuentra en las vacas y se llama
a menudo enfermedad de las "vacas locas"; el scrapie,
que afecta a las ovejas, y la encefalopatía del visón.
Enfermedades similares se han descrito también en alces,
ciervos y animales zoológicos exóticos.
Etiopatogenia
Si bien las encefalopatías espongiformes transmisibles,
se consideraban encefalitis de origen viral por virus lentos,
en la actualidad la literatura científica mantiene que
la enfermedad de Creutzfeldt Jakob y otras encefalopatías
espongiformes transmisibles están ocasionadas no por
organismos conocidos tales como los virus y las bacterias, sino
por un tipo de proteína llamado prión
(sustancias de naturaleza proteica, recientemente descritas,
que difieren de los virus y las bacterias en una serie de características:
son difíciles de matar, no parecen contener ninguna información
genética en forma de ácidos nucleicos, ADN o ARN,
y tiene generalmente un largo período de incubación
antes de que aparezcan los síntomas). En algunos casos,
el periodo de incubación puede ser
de hasta 40 años.
Los priones se encuentran en condiciones normales en las células
del organismo en una forma inocua, pero también pueden
presentarse en una forma infecciosa, y es entonces cuando ocasionan
la enfermedad.
Ambas formas de proteínas priónicas son muy similares,
por los que los priones normales de una persona cambian espontáneamente
a la forma infecciosa de la proteína y, luego, en una
reacción en cadena se alteran los priones de otras células.
Una vez que aparecen, las proteínas anormales de los
priones se unen y forman fibras o acumulaciones llamadas placas,
que son visibles con microscopios potentes, y que pueden comenzar
a acumularse años antes de que empiecen a aparecer los
síntomas de la enfermedad. No está claro que papel
desempeñan las proteínas anormales de los priones
ni en la aparición de la enfermedad ni en el desarrollo
de sus manifestaciones clínicas.
Clínica
Tres son los grandes síndromes que presenta esta enfermedad
1- Sindrome demencial
2- Síndrome piramidal
3- Síndrome extrapiramidal
1-
Síndrome demencial
Inicialmente,
los síntomas de la enfermedad de Creutzfeldt Jakob pueden
incluir confusión, fallos en la memoria, depresión,
cambios del comportamiento, falta de coordinación y alteraciones
visuales. Según avanza la enfermedad, los pacientes experimentan
rápidamente demencia (pérdida progresiva de capacidades
intelectuales),
2- Síndrome piramidal
Alteraciones neuromuscular tales como hipotonía (tono
anormalmente disminuido del músculo) y atrofia (pérdida
de masa del músculo) y debilidad de las extremidades,
sacudidas mioclónicas (contracciones musculares involuntarias).
Tienen babinsky bilateral, clonus. etc.
3- Síndrome extrapiramidal
Caracterizado por movimientos coreoatetósicos y ataxia
(mostrando el compromiso de los circuitos estriados y cerebelosos)
Los pacientes pueden mostrar atetosis (movimientos anormales
involuntarios, de brazos y piernas).
En fases más avanzadas de la enfermedad incluyen la pérdida
adicional de funciones físicas e intelectuales, ceguera,
y coma.
La muerte sobreviene a consecuencia de las infecciones, generalmente
pulmonares, que surgen como complicación de la enfermedad.
Se conocen tres formas clínicas de la
enfermedad de Creutzfeldt Jakob:
1- La forma esporádica, en la que la enfermedad
aparece aun cuando la persona no tiene factores de riesgo para
la enfermedad conocidos. Es el tipo más común
de enfermedad de Creutzfeldt Jakob, manifestándose al
menos en un 85 por ciento de los casos.
2- La forma hereditaria, en la que la persona tiene algún
antecedente de la enfermedad en el historial familiar, o pruebas
positivas de mutación genética asociada con dicha
enfermedad. Se estima que entre un 5-10% de los casos de enfermedad
de Creutzfeldt Jakob son hereditarios y surgen de una mutación,
o cambio, en el gen que controla la formación de la proteína
de los priones normales. Si el gen de los priones se altera
en el esperma o las células ováricas de una persona,
la mutación puede transmitirse a los hijos. Se han identificado
varias mutaciones diferentes en el gen de los priones. La mutación
específica que se encuentra en cada familia afecta a
la frecuencia en que aparece la enfermedad y a qué síntomas
son más notables. Sin embargo, no todas las personas
con mutaciones en el gen de los priones adquieren la enfermedad
de Creutzfeldt Jakob. Esto indica que las mutaciones afectan
a la susceptibilidad de la enfermedad y que hay otros factores
aún desconocidos que también desempeñan
un papel en la enfermedad.
3- La forma adquirida, en la que la enfermedad se transmite,
por exposición al tejido cerebral o del sistema nervioso,
comúnmente mediante ciertos procedimientos médicos.
No existen pruebas concluyentes de que esta enfermedad pueda
contagiarse mediante contacto casual con un paciente de enfermedad
de Creutzfeldt Jakob. Menos del uno por ciento de los casos
de enfermedad de Creutzfeldt Jakob son adquiridos. Se han descrito
diversas variantes de la enfermedad, que difieren algo en los
síntomas y en el curso de la misma. La principal es la
llamada nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt Jakob
o enfermedad de las "vacas locas", descrita fundamentalmente
en Gran Bretaña y en otros países de Europa, que
afecta a pacientes más jóvenes. Comienza principalmente
con síntomas psiquiátricos, y tiene una evolución
más prolongada. En España hasta la fecha, según
el Centro de Referencia de las Encefalopatías Espongiformes
Bovinas (EEB), se han registrado 60 casos de EEB. Se ha puesto
en relación con el hecho de que la encefalopatía
espongiforme bovina pueda transmitirse a los seres humanos mediante
consumo de carne de vaca contaminada. Otra variante, llamada
forma panencefalopática, ocurre principalmente en el
Japón y tiene un curso relativamente largo de la enfermedad,
con síntomas que progresan a menudo a lo largo de varios
años. Algunos síntomas de la enfermedad de Creutzfeldt
Jakob pueden ser similares a los síntomas de otros trastornos
neurológicos progresivos tales como el Alzheimer o la
enfermedad de Huntington. Sin embargo, la enfermedad de Creutzfeldt
Jakob ocasiona cambios característicos en el tejido cerebral
que pueden verse en la autopsia. También tiende a ocasionar
un deterioro más rápido de las capacidades de
una persona que la enfermedad de Alzheimer o la mayoría
de los demás tipos de demencia.
En la actualidad, existen pruebas de orientación diagnósticas,
que incluyen una extracción espinal para descartar causas
más comunes de demencia y detecta un marcador de proteína
que indica degeneración neuronal; electroencefalograma
para registrar el patrón eléctrico peculiar del
cerebro, escáner y resonancia magnética, que también
pueden poner de relieve patrones característicos de degeneración
cerebral que pueden ayudar a diagnosticar la enfermedad. Sin
embargo, la única forma de confirmar el diagnóstico
es mediante una biopsia o autopsia cerebral.
Tratamiento
Se han ensayado
diversos fármacos como la amantidina, los esteroides,
el interferón, el aciclovir, agentes antivirales y los
antibióticos, no obstante, ninguno de estos tratamientos
ha demostrado un beneficio, por lo que las medidas terapeúticas,
son sintomáticas, encaminadas a controlar el dolor y
las mioclonías, drogas opiáceas pueden ayudar
a reducir el dolor.
No existe actualmente un tratamiento que pueda curar o controlar
la enfermedad. No obstante, de forma experimental se están
iniciando ensayos terapéuticos con quinacrina, un fármaco
usado hace años para combatir la malaria y también
con clorpromacina, un medicamento para los trastornos psiquiátricos.
Si bien la enfermedad de Creutzfeldt Jakob puede transmitirse
a otras personas, el riesgo de que esto ocurra es sumamente
bajo. La enfermedad no puede transmitirse a través del
aire o al tocar a otra persona o mediante la mayoría
de las formas de contacto casual. Los cónyuges y otros
miembros de la familia de pacientes con enfermedad de Creutzfeldt
Jakob esporádica no están sometidos a un riesgo
mayor de contraer la enfermedad que la población general.
Sin embargo, el contacto directo o indirecto con el tejido cerebral
y el líquido de la médula espinal de los pacientes
infectados debería evitarse para impedir la transmisión
de la enfermedad a través de estos materiales.